| Línea de actuación |
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En psicología, al igual que en otras muchas profesiones, hay numerosas maneras de alcanzar un mismo objetivo; todas ellas igualmente válidas. El porque un profesional se decide por unas u otras está relacionado con diversos factores de tipo subjetivo, personal, educacional y por supuesto de efectividad. Con la experiencia y los años de profesión hemos ido descubriendo que no podemos cerrarnos a una única forma de abordar los problemas psicológicos que afectan a nuestros pacientes y es esta la razón por la que hemos ido incorporando a nuestra forma de trabajar distintos métodos basados en diferentes disciplinas pero a la vez complementarias que nos permiten abordar los diferentes problemas de forma integral. Cada problema y cada paciente deben ser tratados con las herramientas que necesite. Para estructurar de forma coherente nuestra manera de trabajar tomamos como referencia básica y premisa central de trabajo el Método Cognitivo-Conductual, que parte de explicar los problemas psicológicos como una forma de responder a la vida aprendida a lo largo de nuestro desarrollo condicionada por diversos factores ambientales, biológicos y sociales y sobre ese marco incorporamos diferentes técnicas (Hipnosis, Tecnología TIR, Terapia Estratégica, Técnicas Cognitivo-Conductuales, EMDR). La forma en que nos hablamos a nosotros mismos es la forma en que nos hablaron. Aprendemos quienes somos y cómo debemos comportarnos, qué está bien hecho y qué mal. Aprendemos que somos aquello que hacemos y que para ser aceptados debemos hacerlo bien. Y todo ello no siempre nos ayuda a afrontar momentos de la vida en los cuales lo que ocurre no se parece en nada a lo que desearíamos que ocurriese. Todo lo que aprendemos podríamos agruparlo en algo que llamamos creencias o normas, que forman en su conjunto una imagen mental de la perfección. Esas creencias a veces son demasiado rígidas y nos impiden adaptarnos a los cambios de la vida (una ruptura, una pérdida, un cambio de situación económica...), generan una serie de problemas que llamamos psicológicos y que son el resultado de esa mala adaptación.
Aprendiendo
cuales de esas creencias (nunca son todas) nos están perjudicando y por
qué, podemos buscar modos alternativos de ver las cosas y de
enfrentarnos a ellas. "Las cosas no son las que nos afectan, sino la
forma en que las interpretamos". Epicteto. Por lo tanto, primero determinamos lo que hay que cambiar, el cómo cambiar esas creencias o esquemas para en consecuencia actuar de modo distinto forma parte de las técnicas propias del Modelo Cognitivo-Conductual, de la Terapia Estratégica y de la TIR. La reestructuración cognitiva, el entrenamiento en habilidades sociales y asertivo, técnicas corporales o experienciales, la hipnosis o el EMDR forman parte de todas esas técnicas.
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